solo mi vida

17th February
2012
written by Dame Suzy

Una noche me encuentro con dos amigos de 22 años de edad, unos jóvenes gays, pero podrían pasar por más jovenes. Tim me felicita por mi bolsa panda, y Daniel se pasa el resto de la noche, insistiendo en pagar por ronda tras ronda de copas.

Un par de semanas más tarde, Daniel me pregunta si quiero salir de nuevo, y como también me gusta salir con mi hombre – al que llamaré Mike – lo invito. Lo presento como “mi mejor amigo con quién a veces me lio.” Daniel es bien educado y amable desde el principio, pero Tim parece que se resiente de que Mike está ahí y no lo mira y no le habla.

Un avance rápido hasta tarde en la noche, y Mike tiene un grupo de cinco o seis de estos chicos gays pendientes de cada palabra. Mike después de todo es un viajero exitoso, habla varios idiomas, y puede tener una confianza relajada cuando quiere. También – en gran parte gracias a mí – se viste bien y también tiene – no gracias a mí, un culazo tremendo.

Cuando más tarde, Mike toma un solo desvío a su bar favorito con su camarera favorita, escucho la charla de los chicos sobre Mike. Tim – el que parece que resente Mike – me dice con una gran cantidad de mmm’s la forma en que le gustaría hacer todo tipo de cosas para él. Están encantados por Mike y les gustaría ver más de él.

Aunque a Mike le gusta la atención, no se siente la necesidad de repetirla. A día de hoy, no tienen idea de que es “mi hombre”. Y así es como debe ser. Él no es mi propiedad, y que puede ser la fantasía de alguien, no hay problema.

27th October
2011
written by Dame Suzy

Nota: esto pasó en la primavera hace meses. Solo he tenido tiempo de traducir esta cuenta ahora – no me siento igual después de volver a Madrid en agosto. Todo ahora está bien, pero a ese momento…verás.

Este viaje por las calles de Madrid, raramente me fijaba la gente, casi nunca recibía yo un saludo, casi nunca me decían los desconocidos o camareros que era guapa (salvo cuando estaba en mis vestidos de infarto), nada espectacular o fuera de lo ordinario me pasó, y no conocí a nadie especial.

He contribuido a este descenso a pobreza por pasar mucho tiempo dentro de casa. Pero fue la escasez de amigos que pensé que tenía que me mantuvo aislada en mi piso pequeño sin el deseo de disfrutar de nuevos alimentos sola. Pasé la mayor parte de mi tiempo durmiendo, ya que simplemente no quería quedarme fuera soportando sentimientos de soledad. Que había yo, sentada sola en una mesa para cuatro en un restaurante coreano – que debía ser un lugar que ofrecía comida casera y consoladora – para quitarme la soledad. No había mesas para menos de cuatro. Grupos de amigos felices charlando dentro y por fuera en las calles. No tenía nadie. Y para colmo, mi Bi Bim Naeng Myun no tenía carne, un requisito!

Habían picos y nuevas experiencias, de qué voy a hablar en otras entradas, pero para el día tres de los cinco, quería regresar a casa en EEUU. Cuando llegué a casa, por sorpresa, descubrí que alcancé mi peso deseado, 50.5 kg. Esto lo había hecho con la dieta de soledad. Un puntito culminante en un viaje por lo demás mediocre.

7th October
2011
written by Dame Suzy

Por fin mi hombre ha dado permiso a publicar imágenes de mi. Esta la saqu’e yo misma – con un Canon EOS Rebel XT con un lente de 55 mm / 1,4 y el control remoto llamado Aputure (muy recomendable) en el apartamento que alquilé en Barcelona el año pasado.

Dame Suzy in a turquoise dress

Voy a poner más fotos en las próximas semanas y meses, porque mi vanidad conoce muy pocos límites.

Ahora conoces el cuerpo detrás de las entradas del blog.

3rd October
2011
written by Dame Suzy

versión inglés originalmente publicada el 11 de abril 2011

Es mi segunda noche en Barcelona, y podría haber dormido en su lugar, pero también sé que probablemente me despertaría a las tres de la mañana y para entonces sería demasiado tarde para salir; me aburriría estar adentro, sin buena música de baile a ser oída, sola a pasear por dentro en pijama.

Me convenzo come hago a menudo a ir a los clubes del Puerto Olímpico con vistas a la playa. Y me visto muy sexy en mi vestido bustier turquesa brillante de marca Bebe y stilettos Carlos Santana. Trato de no emocionarme al pensar que podría ver el portero que conocí hace casi un año, Federico. En el taxi, tengo mi chaqueta con cremallera hacía el cuello – No quiero incentivar a otro taxista a hacer nada estúpido. Pero cuando salgo del taxi, me bajo la cremallera y la saco fuertemente, provocando comentaria positiva desde un automóvil de unos chicos de Barcelona. Paso por la entrada de Catwalk, Sota y Opium con sus largas colas. Yo había aprendido hace mucho tiempo que si entraría desde abajo, no habría ninguna cola en este momento – 1am, y tres de cada cuatro veces, me dejarían pasar.

Puedo sentir la gente mirandome, pero es por eso que me había puesto este vestido.

Tengo que esquivar algunas personas regpugnantes y las rosas ofrecidas por los vendedores, pero bajo por la rampa. Entonces, casi sin ningunos obstáculos humanos, camino a mi estilo – las caderas haciendo su boom- boom y mi confianza saliendo de mi cara, los brazos balanceándose ligeramente sólo para mostrar mis hombros y clavícula bellos. Paso más abajo y por tanta gente envuelta en chaquetas oscuras, sombrías. La gente me mira, incluso los porteros. Y a medida que me acerco a Opium, los dos porteros entre la otra gente me miran en la misma manera mientras me acerco. Miro hacia arriba y veo esa cosa más bella, una cara (preciosa) que reconozco. Y exclamo, “Fede”, y envuelvo mis brazos alrededor de su cuello y le damos uno al otro el saludo de dos besos. Y estoy completamente contenta con una descarga de adrenalina. Y sus ojos marrones sinceros me miran y ya está el reconocimiento. Digo: “No lo puedo creer. Ha sido un año casi. Me alegro verte de nuevo.” Y hablamos, y le digo como no me había podido dormir un año antes esperando a su segunda llamada que se produjo solo después de que volvía a los Estados Unidos.

Y de nuevo, no es capaz de decirme concretamente si será capaz de “escapar” a verme. Y que la incertidumbre se alimenta en esta piscina de remolinos de emociones el día siguiente. ¿Me llamaría, o me dejaría sola otra vez? Y podría aguantarlo? Y cuando yo estaba en la cama la noche siguiente, después de una noche breve y aburrida en La Madame, preguntándome si me llamaría al día siguiente, sintiendo esa sensación de estar enamorada – joder! – y cómo podría enamorarme de un hombre que “ni siquiera he besado en los labios o visto las curvas de su cuerpo detrás de su traje impermeable? ¿Cómo podría fácilmente fabricar estas emociones exageradas que me ayudaría enamorarme con tanta facilidad? Creo que podría considerarme única … o desgraciada, o una pobre chica sentimental.

Me llamaría él?

10th June
2011
written by Dame Suzy

Estaba viendo un episodio de Sexo en la ciudad donde Carrie estaba en el inicio de su romance con Sr. Big. Ella habló de cómo cuatro horas parecíian pasar en quince minutos, y el tiempo separado se sentiría como muchísimo, que tal vez era el amor. Luego se lo vio en una cita con otra mujer y le dijo a ella que él no era consciente de que estaban exclusivos. Ella está destrozada. Ella se ha enamorado sola.

He visto este episodio la noche antes de que tenía un casting final para un comercial, para lo cual había traído a sus actores favoritos de la primera ronda. Sólo estaba compitiendo con otras dos candidatas, entre los que mi agente me dijo que era yo la más linda.

Me inspiró a inventar mi propio comercial gracioso para el mismo producto. Y como a menudo es el caso, que me quería durante el casting. Se rieron de mi versión, pidieron más interpretaciones del original, y el director me dio las gracias por dar un buen / gran rendimiento y bromeó diciendo que mi interpretación iría viral en Internet.

A veces gano puestos de trabajo después de que estoy seguro que ya han elegido a algun otro y me han deseachado. Pero esta vez, recibí un correo electrónico esa misma noche de mi representante de la directora de casting, diciendo: “Ella no ganó el comercial, pero ofreció una actuación estelar …”

Me sentí decepcionada y un poco después horrible. Había sido feliz para entretener, y por lo general estoy satisfecha con eso. Pero después de un período demasiado largo de no ganar ofertas de empleo, comencé a sentir que me siento mucho más de una conexión con los clientes yo que ellos estén impresionados conmigo. Me sentí como Carrie, una amante despechada miserable.

Esa noche, me sentí solo como alguien que había sido despedida. Quería sentirme deseada de nuevo en la forma más sencilla posible, que era hacer a los chicos cachondos. Esa noche, conseguir mi hombre dulce era suficiente. Y las cosas el día siguiente parecían mucho mejores.